Por Víctor Fernando de Anda Tovar

Así se expresa abiertamente la sociedad en su conjunto de los abusos y excesos de las autoridades y de la clase política en su conjunto. En todo el país las expresiones de inconformidad crecen día a día proporcionalmente a las tropelías que se comenten en perjuicio de las mayorías; el descaro y desfachatez es tal que les importa un pepino las expresiones y señalamientos que desde la sociedad se les hace; lo grave es que lo único que hacemos es quejarnos y no hacemos nada más para revertir la problemática que está latente y fuera de control, ningún sector social se atreve a enfrentar y exigir que se hagan las cosas de mejor manera en beneficio colectivo, se nos ha olvidado que somos los mandantes y no al revés, hemos dejado que el caos político y gubernamental se apodere de nuestra vida cotidiana 

 ¡No permitamos que esto ocurra! Trasmutemos nuestras quejas en acciones de exigencia para preservar y hacer valer nuestros derechos confrontando a nuestras autoridades con argumentos sólidos apegados a derecho, denunciemos cada acto de abuso de autoridad cometido ante las instancias correspondientes, no sólo en las redes sociales; es menester dejar constancia de ello. De no hacer nada, las cosas empeorarán aún mucho más, no vale soñar ni pensar que alguien hará algo al respecto; somos nosotros los ciudadanos quienes de manera individual y organizada haremos que las cosas sean para el bien generalizado.

Este es un llamado a conformar una revolución pacífica en la participemos activamente aportando lo mejor de nosotros en todo aquello que realicemos; tomando acción para cambiar lo que es contrario al bien colectivo; asumir el papel de observadores ciudadanos a fin de que los servidores públicos cumplan el mandato que les conferimos y de no hacerlo así, exigirles su renuncia y hacerlos responsables penal, civil y administrativamente, según les corresponda.

Adicionalmente estamos por vivir el proceso electoral más controvertido de la historia reciente y nos corresponde como un deber cívico, moral y ético acudir a sufragar nuestro voto, ese que hemos vendido al mejor oferente por una despensa o dádiva que ha denigrado nuestra dignidad individual y colectiva, limosna recibida que se diluye en las manos de quien la reciben, en tanto ellos al igual que desde la conquista española, se enriquecen robando descaradamente el dinero del pueblo y entregando nuestros recursos a otros países quienes si han constituido sociedades más equilibradas, sustentadas en una mejor educación, mientras que nosotros seguimos entretenidos en telenovelas, reality shows y futbol, que de éste último bien vale la pasión, pero vale más el practicarlo a manera de ejercicio y esparcimiento, no frente al televisor cual espejo dado por el conquistador.

No permitas que de nuevo nos arrebatan en las urnas nuestros sueños, nuestro bienestar y el de nuestras familias. Te exhorto que hagas valer tus derechos a través de la Denuncia Formal y de tú voto, que seas Tú quien elija a nuestras autoridades y no la imposición a través del fraude que están gestando, sembrando miedo colectivo que es una simple estrategia para evitar que el día de la elección acudas a emitir tu sufragio apoyándose entre otras cosas en un partido de nuestra selección nacional.

De ésta realidad, así como de sólo escuchar quejas y de que no se haga nada… Estoy también ¡Hasta la Madre!.